miércoles, 18 de diciembre de 2013

Consejos Alimenticios para las fiestas de Navidad

CONSEJOS ALIMENTICIOS PARA LAS FIESTAS DE NAVIDAD 

APROVECHE SIN CULPA  LAS FIESTAS DE FIN DE AÑO

Aún antes de las principales fiestas de final de año las conmemoraciones son diversas: amigo invisible, cenas de empresa, en el colegio de los hijos y otros varios motivos para celebrar la llegada de del fin de año. Sin contar claro, la Navidad y la Nochevieja, verdaderas orgías gastronómicas regadas con un exceso de bebidas alcohólicas. Festejar siempre es maravilloso y hace bien a la mente. El único problema es cuidar para que la dieta iniciada en el invierno no se resquebraje o que no se ganen unos kilos indeseables para el verano.

Para evitar desastres, algunas medidas simples pueden ser tomadas sin radicalismos. La vida también está hecha de esos momentos. El principal cambio es de actitud ante la comida. En una fiesta debemos reforzar el pensamiento que ella forma parte de la conmemoración y no es el personaje principal. Desde la infancia oímos de nuestros padres que debemos comer lo máximo posible. Como ellos adoraban decir: aprovecha y come bastante. Ese pensamiento se queda enraizado en nuestro subconsciente y nos comportamos como se debiéramos comer hasta pasarlo mal. Busque saborear la comida. El propósito de la fiesta es el encuentro de personas y la confraternización, no la comida.

Otra información cultural importante es que cuando la comida es exquisita o especial debemos comer más. Muchas personas incluso cotejan el sabor de la comida por la cantidad ingerida por los invitados. Si no comieron bastante es porque no les gustó la comida.

Finalmente, después de prepararse emocionalmente para comer con moderación en esos encuentros, el segundo paso son actitudes básicas que favorecen el comer de manera adecuada sin comprometer el peso o la salud.

La primera medida es no llegar nunca con hambre en los eventos. Generalmente la comida es servida más tarde y, si llegamos con hambre en la hora de comer, será muy difícil controlar los impulsos. Un consejo importante es comer algo antes de salir de casa. Puede ser algo rico en fibras, lo que aumenta la saciedad, como una rebanada de pan integral, un yogur con cereales o incluso una barrita de cereales.

Si el plato principal es la comida debe evitar servirse en exceso. Busque escoger los alimentos predilectos. No se sienta en la obligación de probar uno de cada. Busque escoger aquellos que a usted más le gustan, no excediendo de dos tipos de cada grupo (carbohidratos y proteínas) y sirviéndose más de ensaladas. Busque evitar repetir. A la hora de comer busque contener la ansiedad, muchas personas se quedan más ansiosas comiendo en grupo y acaban comiendo rápido. Sienta el sabor de los alimentos, mastique más veces. Haga pausas para conversar, finalmente, el verdadero motivo de usted para estar allí es el de fraternizar.

Ala hora del postre, si usted optar por comerlo, busque no hacerlo inmediatamente después de cenar. Espere al menos una hora y utilice su postre como sustitución de la cena. Un plato de postre o un trozo de tarta sería la cantidad adecuada.

Sobre las bebidas el problema es un poco mayor. En el caso de los refrescos son bebidas extremadamente ricas en azúcar y con una facilidad de absorción muy grande de este azúcar. Las bebidas light o dietéticas son ricas en sal. Por lo tanto, la recomendación en ese caso sería ingerir el mínimo posible; o mejor aún, no ingerir. Las bebidas alcohólicas también posee grandes cantidades de azúcar. Además de eso, el alcohol promueve el aumento de la conversión del alimento en grasa corporal. O sea, las bebidas alcohólicas favorece que todo alimento que ingerimos se transforme en grasa y sea almacenado en nuestro cuerpo. Evite las bebidas alcohólicas y si se van a consumir prefiera dosis menores de bebidas destiladas o del tipo ice o espumoso.

Si la fiesta fuera en su casa, el gran desafío son las sobras. Los principales errores alimenticios cometidos no siempre son debidos a una única comida sino a la repetición constante de estos errores. Para evitar excesos en los días siguientes, evite preparar comidas en exageración. Busque hacer una estimación de acuerdo con el número de invitados y evitar las sobras. Aún así, si se produjeran, deshágase cuánto antes de los alimentos, distribuyéndolos a quienes usted juzgue interesante hacerlo. Pudiendo incluso aprovechar para hacer una buena acción con este acto.

Aún si la fiesta fuera en casa, usted puede cuidar para que todas las personas invitadas puedan hacer elecciones saludables. Añada la ensalada, haga de ella un atractivo sabroso. Evite alimentos grasos o ricos en sal. Use salsas a base de vegetales y disminuya las salsas grasas, con mayonesa o nata. Presente un postre ligero con frutas o gelatina y que va a agradar a todos. Presente una opción de bebida, como un zumo refrescante. Nada de esto significa que su fiesta vaya a perder calidad, por el contrario, se queda muy bien sirviendo ese tipo de alimentos.

Por fin, la intención de este texto ha sido la de ayudar a que todos tengan una óptima Navidad y las mejores conmemoraciones de fin de año. Sin culpa y sin perder la salud. Pero aprovechando también los momentos felices que la vida nos proporciona

Aprovecho para agradecer a los seguidores de mi web para que yo creyera aún más en un futuro saludable sin comprometer la felicidad. Un cambio personal, sin radicalismos, en el tiempo de cada uno.

También agradezco a todas mis pacientes. Juntas hemos vivido buenos momentos. Independiente de sonreír o de que lloremos, vivimos. Lo importante es que me siento muy honrada en formar parte de esa trayectoria con vosotras. Continuaremos siempre juntas en este ideal. Una feliz Navidad a todas y un Año 2014 con mucha salud y mucha paz.